La identidad va más allá que llegar a contar con un nombre inscrito en un registro documentario. Representa su historia, origen, familia, nacionalidad y todo lo pertinente que lleva a cada persona a convertirse en único e irrepetible.
¿Qué representa el derecho a la identidad?
El derecho a la identidad constituye uno de los derechos fundamentales más importantes reconocidos por el ordenamiento jurídico peruano, en mérito a que permite que toda persona sea individualizada y reconocida dentro de la sociedad. Gracias a este derecho, el ser humano puede desarrollar libremente su personalidad, establecer vínculos familiares y ejercer plenamente los demás derechos que le corresponden.
La Constitución Política del Perú reconoce el derecho a la identidad en el inciso 1 del artículo 2, al señalar que toda persona tiene derecho a la vida, a su identidad, a su integridad moral, psíquica y física y a su libre desarrollo y bienestar.
En otras palabras, la identidad viene a constituir el punto de partida para el ejercicio de otros derechos, tales como la educación, la salud, la nacionalidad, la herencia y la participación en la vida social y económica del país.
El Código Civil peruano también reconoce la importancia de este derecho mediante las disposiciones relativas al nombre, la filiación y el estado civil de las personas.
Desde esta perspectiva, la identidad comprende diversos elementos, entre los cuales destacan los siguientes:
a) El nombre y los apellidos.
b) La nacionalidad.
c) La filiación.
d) El origen biológico.
e) La imagen personal.
f) La cultura y las costumbres.
g) El entorno familiar y social.
Todos estos aspectos contribuyen a la construcción de la identidad y permiten que cada persona pueda ser individualizada y reconocida jurídicamente.
Nuestro ordenamiento jurídico establece que los padres tienen el deber de garantizar el reconocimiento de sus hijos y velar por el cumplimiento de las obligaciones derivadas de la patria potestad.
Esto implica, entre otras responsabilidades:
a) Inscribir oportunamente el nacimiento del menor.
b) Gestionar la expedición del documento de identidad.
c) Garantizar el acceso a la educación y a los servicios de salud.
d) Proteger los vínculos familiares y el desarrollo integral del niño.
La falta de cumplimiento de estas obligaciones puede dar lugar a procesos judiciales relacionados con la filiación, la tenencia, la patria potestad y la pensión de alimentos.
Motivo por el cual, citamos una jurisprudencia del Tribunal Constitucional del Perú sobre el derecho de identidad contenido en el Expediente 05829-2009-PA/TC el cual en su fundamento 3 indicó:
La identidad desde la perspectiva descrita no ofrece, pues, como a menudo se piensa, una percepción unidimensional sustentada en los elementos estrictamente objetivos o formales que permiten individualizar a la persona. Se encuentra, además, involucrada con una multiplicidad de supuestos que pueden responder a elementos de carácter netamente subjetivos, en muchos casos, tanto o más relevantes que los primeros.
Incluso algunos de lo referentes ordinariamente objetivos no sólo pueden ser vistos simultáneamente, desde una perspectiva subjetiva, sino que eventualmente pueden ceder paso a estos últimos o simplemente transformarse como producto de determinadas variaciones en el significado de los conceptos.
y en su fundamento 4 indicó:
Queda claro que cuando una persona invoca su identidad, en principio lo hace para que se la distinga frente a otras. Aun cuando a menudo tal distinción pueda percibirse con suma facilidad a partir de datos tan elementales como el nombre o las características físicas (por citar dos ejemplos), existen determinados supuestos en que tal distinción ha de requerir de referentes mucho más complejos, como puede ser el caso de las costumbres o las creencias (por citar otros dos casos). El entendimiento de tal derecho, por consiguiente, no puede concebirse de una forma inmediatista,sino necesariamente de manera integral, tanto más cuando de por medio se encuentran planteadas discusiones de fondo en torno a la manera de identificar del modo más adecuado a determinadas personas.
Estudio Juridico Valeriano
